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lunes, 31 de marzo de 2014

En busca de "mi" tesoro



Este frasco lo compré en el Museo Geominero de Madrid hace unos meses, me encantó

Sé que el oro se caracteriza por su inconfundible color dorado. Pero en este caso he decido modificar el color de la foto. ¿Por qué? La respuesta es muy sencilla, pero a la vez muy simbólica.

El mundo es como es (algo obvio e incluso tonto, pero es un hecho que debo remarcar). Pero... Existen las percepciones, los puntos de vista, los pequeños matices... Y lo que para algunas personas puede ser de una forma, para otras es distinto. Sencillamente porque cada uno tiene una percepción diferente de lo que está a nuestro alrededor, de lo que está frente a nosotros... O de lo que no está.

La vida está llena de pequeños matices que cambian el curso de las cosas que nos van sucediendo. Y en este camino, cada decisión es importante. En mi caso, por ejemplo, decidí ver el oro como lo veis vosotros mismos con vuestros ojos ahí arriba. Probablemente en un principio no hayáis pensado en ello, muchos de vosotros habréis pensado que es una entrada en un blog de lo más tonta...

Pero tenéis que ver más allá de las apariencias.

Os estoy mostrando mi realidad, mi punto de vista, los matices que representan mi vida.

O al menos os estoy introduciendo en parte de esa realidad, os enseño cómo entrar y parte de lo que hay en ella.

En este blog no sólo hay invenciones mías. Hay pensamientos, sueños, ilusiones, realidades... Secretos. Pero todo ello está contado desde un punto de vista específico, con miles de matices que, si otra persona lo contara, podrían cambiar y modificar lo que os hace sentir o pensar.

¿A dónde quiero llegar con todo ésto? Esa es una pregunta algo más complicada de responder, pues ni yo misma sé la respuesta. Sé que os quiero hacer comprender el por qué de muchas palabras que están expresadas en este blog y su por qué.

También sé que os quiero animar a mirar más allá. Pues no siempre las cosas son como las creemos ver.

Al igual que el oro puede ser visto desde diferentes puntos de vista (ya sea cambiando tontamente su color en una fotografía) la realidad también se puede moldear a nuestro gusto, lo que no siempre implica que estemos en lo cierto o que  hagamos bien. Podemos hacerlo por gusto y disgustar a algunos con nuestros puntos de vista... Aunque también podemos moldearlo como quieren los demás, en tal caso, ¿estaríamos mirando por nosotros mismos? ¿Estaríamos enseñando a los demás un reflejo de nuestra propia realidad? ¿O nos estaríamos escondiendo por miedo al siempre odiado "¿Qué dirán?"?

Quizá ninguno de nosotros (ni yo que lo estoy escribiendo ni vosotros que lo estáis leyendo) lleguemos a una respuesta sobre ciertas dudas (no sé si atreverme a catalogarlas como "dudas existenciales") que se leen entre líneas en este corto mensaje. Porque no es un texto cualquiera escrito al azar, no. Es un texto con el que te tienes que parar un momento a pensar y ver más allá.

No busques en el texto las preguntas y las respuestas, pues las que importan no están aquí. Las preguntas importantes son las que se crean en ti después de leer todo ésto... Y sólo tú tienes las respuestas. Quizá otros tengan el poder para guiarte hacia las respuestas, pero éstas están en ti. Tus propias preguntas, tus propias respuestas. Pues (aquí aparecen otra vez los matices) estas preguntas que no me he atrevido a catalogar como existenciales son diferentes para cada uno de nosotros y hay diversas respuestas que nosotros, a lo largo de nuestras vidas, debemos hallar.

Por tanto, pensad en ello. En las percepciones, en los matices que componen vuestra vida... Pensad y hallad las respuestas a tantas preguntas de las cuales os creéis faltos de respuestas cuando las tenéis enfrente o dentro de vosotros.

Porque para mí, ese es mi tesoro: mi realidad, mis sueños, mis matices... Mi mundo. Y me esfuerzo por entenderlo y mejorarlo, por preguntarme y hallar respuestas...

lunes, 17 de marzo de 2014

Beyond the stars...

Y en ese momento sentí tus manos sobre mis hombros... 

Y mi mente voló, voló lejos de aquel partido de fútbol, se escapó a otra realidad en la cual esos brazos que rara vez me rozaban estaban constantemente a mi alrededor. Otra realidad de sueños e ilusiones, de amor y pasiones. Una realidad en la cual tus manos se posaban en mi cara y tus ojos me decían que me amaban...

Una realidad imposible.


Mi mente tuvo que volver a centrarse en el presente. 


Mi momento de felicidad había pasado: tus manos se habían alejado de mis hombros. Te sentía a mi espalda, sentía tu calor... Y me preguntaban si ese pequeño contacto nos había causado lo mismo a ambos.

Mi mente se había colapsado y se había quedado soñando, sólo unos segundos, pero unos segundos muy preciados ya que rara vez me tocabas.


Sueles estar a mi alrededor, como un satélite que gira en torno a mí...


¡Ya está! La metáfora perfecta. Somos un planeta con su satélite... Pero ¿quién es quién? Quizá ambos seamos un satélite de un mismo planeta, destinados a estar juntos, condenados a vivir separados, a vernos de lejos, a estar casi tan cerca que nos rozamos, con los ojos nos amamos, ojos que dicen "Te quiero".


Pero nos separan... Cada satélite tiene que seguir viajando por su órbita. Esa es nuestra condena. 


Tan cerca y a la vez tan lejos...

Nuestros brazos se extienden, queriendo acercarnos, aproximarnos todo lo que podamos. Y en un punto, las yemas de nuestros dedos se rozan, causando que brillemos como todas esas estrellas que día a día nos acompañan, brillantes estrellas que caen de nuestros ojos y se quedan a nuestro alrededor... Convirtiéndose en meteoritos que, al ir aumentando su número, nos impiden alcanzarnos, vernos...

Por mucho que brillemos, por mucho que nuestros ojos se busquen, por mucho amor que muestren...


Los meteoritos se imponen en el camino de dos pequeños satélites cuyo sueño es dejar de girar en torno al planeta al que pertenecen y poder abrazarse, poder amarse...


Tú y yo somos esos dos satélites, desesperados, desesperados... Vamos tan rápido, no sabemos si en la dirección correcta o no. Y tenemos miedo, porque el impacto podría hacernos desaparecer...


No podemos frenar, cada vez seguimos nuestra órbita más deprisa, con más ganas de llegar al punto en el que nos rozamos, nos sentimos, nos miramos... Y esas ganas nos están alejando, pueden en cualquier momento cambiar el rumbo de nuestro destino...


Queremos acercarnos y de la velocidad a la que vamos tenemos miedo de encontrarnos y destruirnos el uno al otro. Tenemos miedo de perder todo aquello por lo que hemos luchado...


Porque, después de todo, sólo somos dos tristes satélites girando en torno a un gran planeta al que ni siquiera importamos, nos mira con desdén, observa nuestro amor desde la distancia, con ojos codiciosos y malicia... Y cuánto más nos alejamos, más te acerca hacia sí, me aleja de tus brazos.


E intento gritar; mil estrellas fugaces salen de mí, dirigidas a ti. Claman al cielo oscuro, al universo infinito, por nuestro amor. Te llaman, te buscan, me traen noticias tuyas... Mil estrellas más se derraman por mis ojos, dejando estelas de luz, destellos de sentimientos y sueños a mi alrededor... Que se convierten en dañinos meteoritos que poco a poco crean una coraza a mi alrededor...


Ya no me ves. Ya no te veo. Nuestros sueños e ilusiones se han convertido en piedra a nuestro alrededor, destrozando todo aquello que nos daba la vida...


Nos da igual ya la velocidad.


En el eterno universo nuestra danza es contemplada por miles de ojos sin hogar, alejados igual que tú y yo, encerrados en sus propios sueños e ilusiones, convertidos en los más feos temores...


Y yo, un simple satélite que ahora gira a tu alrededor, quiero romper esas cadenas de meteoritos que me impiden observar a mi eje, a mi recién descubierto Todo. Porque ya no eres un satélite, eres mi planeta, eres lo que me da la vida... Reluces sin mi, feliz con tu nueva posición, te olvidaste de quién te ayudó a llegar a donde estás...


Y hasta que no me quite esa coraza, no podré dejar de ser un satélite más, no podré convertirme en tu Sol... En aquello que te da a ti la vida, aquello que te hace sentir, que te da calor, amor...


Algún día, los dos satélites dejarán de serlo, tú serás mi planeta, yo seré tu Sol, te daré luz, te daré calor... Mis dulces rayos llegarán a ti y la distancia jamás será un problema, porque tus brazos me rodearán, tus ojos me dirán la verdad... 


Y sé que juntos, tú y yo, al final podremos estar...

domingo, 16 de marzo de 2014

Hasta mi final ~

 It's not too late
"Here I am
Feels like the walls are closing in
Once again
It's time to face it and be strong

I wanna do the right thing now
I know it's up to me 
Somehow
I've lost my way..."
La música sonaba en mis oídos. 

Estaba perdida en ella. 

Transmitía todos aquellos sentimientos que yo misma no quería aceptar... Transmitía tantas cosas que me gustaría poder callar...

Porque no podía negarlo, ciertas cosas me costaba afrontarlas. El miedo me obligaba a retroceder. Miedo de mí misma, miedo a sufrir otra vez. Tenía pánico de arriesgarme... Y perder.

Pero esa es otra historia. 

Tuve que cambiar la música. Las canciones que escuchaba no me ayudaban a pensar, a escribir, a sentir... Hasta que llegué a una que me llegó muy adentro. 

Dani Martín - Cero

"Todo lo que dimos se nos fue
Soñé que siempre iría al lado
Eso que inventamos ya no es
Ahora sólo existe el pasado

Y me toca entender
Qué hacer con tus abrazos
Y ahora toca aprender
Cómo dejar de querer"

Un escalofrío recorrió mi cuerpo. No pude evitar acordarme de ti. De nosotros... Si es que existía un nosotros. Porque para mí, nosotros tenía muchos significados: amistad, cariño, comprensión, hermanos, sabiduría, dolor, felicidad, orgullo, picardía...

Me traía tantas cosas a la mente un simple nosotros. Porque nos incluía a ti y a mí, sí, pero también incluía a esos dos amigos que desde pequeñitos no se querían separar, incluía a esos dos hermanos que tenían que saber todo el uno del otro, que se pasaban el día metiéndose el con el otro... Y me recuerda también la otra parte de nuestra historia.

Ese amor no correspondido, ese amor imposible... Un amor que sólo siento yo. Aunque para ti sólo sea yo, tu mejor amiga, tu apoyo; aunque en tus ojos se vea el cariño, la admiración... Aunque en ellos todos menos tú vean la verdad.

Porque me dicen "Él te quiere". Si supieras toda la gente que me ha dicho que me quieres... La verdadera pregunta no es si me quieres, porque la respuesta la sabemos todos ya. La pregunta es "¿Cómo me quieres?

¿Me quieres como a tu mejor amiga? Porque sí, he sido, soy y seré siempre tu mejor amiga, siempre me tendrás a tu lado. 

¿Me quieres como a una hermana? Ambos sabemos todo el uno del otro (hasta cierto punto, claro), nos encanta picarnos, sacarnos de quicio. 

Pero... 

¿Me quieres como yo te quiero a ti? ¿Me quieres como a una mejor amiga, como a una hermana y como a la persona que ya ni se acuerda de cuándo se enamoró de ti?

Ha llovido tanto desde entonces... Desde la primera vez que siquiera me planteé pensarlo. ¿Cuántos años habrán pasado? Ya ni me acuerdo. Pero sé que ésto que arde dentro de mí, lleva aquí muchísimo tiempo, esperando ser correspondido, esperando una sonrisa tuya. No esas sonrisas que me diriges a diario, esas sonrisas dirigidas a tu mejor amiga, a tu hermana. No, aunque las adoro, esas no son las sonrisas que yo busco. Las que yo busco llevan mi nombre en tus ojos seguido de toda esa ternura que siempre veo en ti cuando te diriges a mí, pero también seguido de una palabra impronunciable ahora mismo... Esa de cuatro letras que empieza por "a..."

¿Por qué impronunciable?

Porque yo reconozco que estoy enamorada de ti, cierto, y lo reconozco sin miedo. Siempre serás el amor de mi vida. Algo más que un primer amor. Desde siempre has sido mi Todo. Siempre estabas ahí para mí. Con las palabras adecuadas en el momento en el cual más las necesitaba. Me has aguantado más que nadie, tanto cuando me volvía insoportable, como cuando me enfadaba o me daba por meterme contigo sin parar... Y en tantas otras ocasiones... No sé cómo lo haces, ni por qué. Sí, soy todo lo que ya he dicho para ti, pero aún así... Ni por una amiga ni una mejor amiga se hacen ciertas cosas.

Hemos pasado por mucho... Y estoy segura de que pasaremos por muchas cosas más. Has hecho tantas cosas por mí. Algunas de ellas que aún a día de hoy sigo sin entender...


Pero ¿sabes qué es aquello que nos mantiene separados?

El miedo.

¿Miedo a qué? Si ya hemos pasado por tantas cosas que deberíamos habernos olvidado del miedo y deberíamos saber que siempre seguimos el uno al lado del otro...

Pero tenemos miedo. Miedo de perdernos... Y ese miedo es el que nos está alejando. Sólo nosotros seremos tan tontos como para separarnos a pesar de que ello nos mate. 


Por miedo a perdernos y a hacernos daño, no nos juntamos. Y por miedo a estar juntos y que algo salga mal y perdamos todo aquello que tenemos... Lo estamos perdiendo.


¿Cuánto tiempo más nos mantendremos a flote? ¿Cuánto? Porque ni tú ni yo podemos estar así.

Yo, sabiendo que estoy enamorada de ti, sabiendo que una sonrisa tuya me hace feliz...

¿Y tú? Tú siendo el mismo ciego de siempre al que tanto adoro y que no ve lo que estamos perdiendo...

A parte de decirme que me quieres, me dicen que no ves. Y tienen razón, no ves lo que tienes delante de ti. Quizá yo no sea lo que tú quieres, quizá... Pero no soy capaz ni de pensarlo. Porque, cielo, tú y yo nos complementamos. Somos el uno para el otro. Y lo veo, lo sé.

Me duele admitirlo, porque no sé cómo abrirte los ojos y que veas el amor en los míos. Dos veces te dije ya que "me gustas", palabras demasiado suaves, demasiado leves que no expresan ni de lejos todo lo que arde dentro de mí, porque si decía que la verdad es que te quiero... No habría sido capaz de pronunciar esas palabras, no sabiendo las dos veces que te confesé mi cariño entre líneas que tú no me dirías que me correspondías.

Fui valiente, más de lo que jamás imaginé. Y ahora me veo más fuerte, porque cualquiera en tu lugar habría huido, no se habría unido aún más a mí. A pesar de que el silencio es lo único que me ofreciste, silencio e incertidumbre.

Lo arriesgué todo por querer algo más... Y no perdí nada.

Nada.

Y eso es muy raro. Si arriesgas, pierdes o ganas. Y ésto sólo nos indica que la partida sigue, cariño. ¿Quién hará el próximo movimiento? ¿Qué será lo que nos haga ver que nos pertenecemos?

Sólo quiero que entiendas unas cosas. Yo te quiero. Yo te espero. Yo te anhelo.

Pero mientras tú no vengas a mí, no serás el centro de mi universo. No puedo centrar mi vida en una persona tan indecisa, que me quiere con él y no se puede ver sin mí, pero que a la vez no quiere estar conmigo...

"Ni contigo ni sin ti"

¿Ves la ironía de nuestra situación? ¿De nuestra "historia de amor"?

No sé qué pasará en un futuro. No sé tantas cosas... De momento sé que te quiero y que el "Te quiero" que nuestros amigos ven en tu ojos pero que tus labios se niegan a pronunciar, tu mente se niega a pensar y tu corazón no sé si sentirá... Ese silencioso y discreto "Te quiero" me hará seguir ahí, eso y nuestra inquebrantable amistad.

Porque, cariño, aunque al final no nos una el amor, aunque nuestro destino no sea querernos y amarnos hasta el último de  nuestros días... Aunque eso no sea lo que el destino nos tiene guardado, ambos sabemos la verdad. Nos importamos, nos queremos y eso jamás se perderá. Nuestra amistad lo guardará como su tesoro más preciado, junto con la ilusión de dos niños que crecieron juntos y se enamoraron... Yo decidí aceptarlo y, si hago caso a tu mirada, tú decidiste ignorarlo...

Pero ¿quién sabe? La vida nos tiene guardadas tantas sorpresas... Quizá ahora no sea nuestro momento y tengamos que esperar, pero créeme, cielo, que yo aquí voy a estar, esperando, luchando...

Y siempre te querré... 

Hasta mi final.



miércoles, 16 de mayo de 2012

Ser feliz duele

La felicidad está hecha de momentos tristes...



Hay momentos alegres, divertidos, locos, felices... Pero todos ellos no pueden exitir sin las malas experiencias, sin los malos momentos, sin esa tristeza que nos ayuda a valorar muchísimo más todo aquello que tenemos, por lo que luchamos y que nos hace seguir adelante. Por eso la felicidad está hecha de momentos tristes, porque es esa mismatristeza la que nos hace querer disfrutar más los buenos momentos.




Por todo eso cada momento es especial y hay que saber vivirlo, exprimirlo al máximo y aprender de él. Pero sobre todo, tenemos que disfrutarlo y guardarlo como un gran recuerdo que sabemos que jamás olvidaremos...

Y por último, dado que hoy no estoy de humor y lo siento mucho pero no puedo pensar en nada más que escribir cuando estoy así, quiero compartir algo con vostros que espero que comprendais y entendáis. No es mucho, es una simple frase, un simple carte de desmotivaciones.es y bueno, sólo decir que espero que sepáis ver más allá de las palabras, de esas letras sin sentido que forman un frase que reduce mi vida a nada, diciendo todo...

sábado, 12 de mayo de 2012

Nobody said that live was easy...

 Pensamientos dormidos


Nacer, crecer, soñar, perder, vivir, morir . . .

Todos nosotros tenemos todo lo dicho anteriormente o si no, lo tendremos algún día... Es sencillo, la vida empieza cuando nacemos, ese momento, el más importante de nuestras vidas, y que por desgracia, o incluso a veces por suerte, nunca llegamos a recordar; depués de ese mágico momento, la vida consiste en saber vivirla, en poder crecer, en tener libertad para soñar, para tener esperanzas, para nunca perder las ilusiones que desde nuestra más tierna infancia nos acompañan, para no perder aquello que amamos, queremos o que simplemente apreciamos. Y es todo eso y mucho más lo que nos da la vida, pero no quiere decir que nos indique cómo vivirla, o que comparta con nosotros el verdadero sentido de la misma... Por eso todos tenemos algún día que morir, para poder apreciar todo lo que era la vida, todo aquello que nos fue concedido, aunque por un corto espacio de tiempo. Deberíamos morir por dejar a las futuras generaciones vivir sus propias vidas, con sus errores, con sus aciertos, con sus temores, con sus miedos... No podemos permanecer para siempre en un mundo que no nos necesita, podemos dejar una huella, cierto, a veces más perceptibles que otras, a veces más valoradas las malas y las que dañaron, que las que hicieron mejorar el pasado para conseguir un mejor futuro...

domingo, 6 de mayo de 2012

Sueños complicados

¿Por qué todo será tan complicado?

Los sueños se cumplen y se convierten en la odiosa realidad... 


 


Bueno, la verdad es que no estoy muy de acuerdo con el segundo título que he puesto, los sueños rara vez se cumplen, aunque sí, muchos de los que se cumplen se convierte en algo cotidiano que no valoramos y de lo que nos acabamos por cansar... Pero eso es un círculo vicioso, siempre pasará igual, por muchos sueños que cumplas, siempre te parecerá poco t siempre querrás tener más y más...

Cosa que es buena hasta cierto punto, cuando se convierte enuna obsesión deja de ser recomendable, deja de ser un sueño, la verdad, para convertirse en una meta que nos mantiene en vela, por la que harías lo que fuera, ya sea malo o bueno... Por eso muchas veces los sueños se deben quedar en lo que son, meras ilusiones que esperamos que se cumplan sabiendo que jamás eso llegará a pasar...




Pero hay momentos en los que soñar es nuestra única excapatoria, la salida de un mundo en el cual no estamos seguros ni nos gusta. Los usamos para imaginarnos una realidad ideal de la que nosotros somos dueños y señores y podemos hacer todo aquello que siempre hemos querido. En esos pequeños y plancenteros momentos de felicidad pensamos que todo es posible...




Pero esa felicidad suele durar poco, demasiado poco... Siempre hay algo que la estropea, siempre hay lágrimas derramadas, sueños rotos, sensaciones olvidadas y dolores permanentes... Siempre tendremos en nuestro ser algo que nos mate poco a poco aunque por fuera intentemos estar bien... Ese algo es lo que en realidad hace que todo duela más, nuestra conciencia. Se pasa las horas muertas a nuestro lado, repitiéndonos cada palabra, cada mirada, cada silencio... Y eso nos vuelve locos, nos destroza, nos hace caer en un pozo sin fondo del cual sabemos que pronto podremos tocar fondo y que jamás nos lanzarán esa cuerda esperanzadora que nos salvará... Sabemos que para salir de ahí tendremos que sufrir aún más, muchísimo más, hasta alcanzar la salida, que no por ello es buena. No siempre, pero sí la mayoría de veces, en la salidad de la oscuridad nos esperarán todos aquellos fantasmas que nos siguen a todas partes, persiguiéndonos hasta despiertos...





Por eso muchos nos escondemos en los libros, en esos grandes amigos que te cuentan historias de las que te hubiera gustado ser el protagonista simplemente para poder olvidarte de tu mundo...




Nos gustaría también viajar a esos lugares que salen en los libros para poder salir de la monotonía de nuestro día a día, para poder conocer algo más que la acera de en frente y las inmediaciones de tu propia casa...




Soñaríamos con vivir esos amores de cuentos de hadas en los cuales siempre hay una chica enamorada que consigue casarse con el apuesto príncipe que la adora y que siempre estará a su lado para todo lo que ella necesite...




Pero sabemos que eso es algo imposible... Jamás vivieremos esas vidas, jamás viajaremos a esos increíbles lugares, jamás encontraremos a nuestro príncipe azul... Siemplemente son sueños, bonitas ilusiones que no llegan a más y que siempre estarán ahí, bellas pero mortales, acabando poco a poco con nuestra vida y convirtíendonos en seres que viven sólo para hacer toda la vida lo mismo...




Y como yo no soy la excepción y la verdad es que tampoco desearía serlo (porque sí, sería feliz, pero sería una felicidad de mentira...), pues por todo eso estoy donde y como estoy... Es complicado, quizá dificilísimo, pero es mi vida y sólo yo sé como vivirla. Y aunque a veces sea más dura de lo normal, resistiré con una gran sonrisa, para que los problemas salgan por la puerta por la que entraron o para que esa misma felicidad me ayude a solucionarlos...




Lo que sí sé es que por mucho que haya dicho anteriormente, jamás dejaré de soñar, jamás perderé las esperanzas y, quién sabe, puede que algún día se cumplan y pueda decir que de verdad los sueños se vuelven realidad, aunque luego esa realidad aburra. Por lo menos podré decir que cumplí mi sueño y que por un tiempo, fui la persona más feliz del mundo.



Smile =)

viernes, 4 de mayo de 2012

Desempolvando mi vida... Desempolvando mi guitarra

Cuarta parte



No quiero escribir un final a mi historia. Sé que todavía no ha acabado y que me queda mucho, muchísimo por vivir. Pero al igual que sé que las cosas buenas vendrán, también sé que las heridas que el pasado me causó no se irán. Siempre estarán ahí, recordándome que sólo puedo confiar en mí misma y que a pesar de lo que los demás digan, por mucho que me quieran, sé que mi vida la tengo que vivir yo sola…
Es duro pensar que estás sola, que por mucho que intentes contar con los demás, tarde o temprano te fallarán. Pero nadie es perfecto y eso es una lección que yo aprendí cuando aún debía seguir jugando con muñecas, inventándome mundos en los que todo era perfecto y en el que las amigas eran amigas de verdad. Pero para mí, eso no está bien. De pequeños nos enseñan una visión idealizada del mundo, en la que toda la gente puede hacer lo que quiera sólo con desearlo y en la que conseguir cualquier cosa que imagines no sólo es posible, si no que es algo seguro.
Pero la realidad es muy distinta. Demasiado distinta. Gente muriendo por conseguir un simple sueño, personas dando sus vidas por conseguir una mísera participación en un mundo de locos en el cual, poco importamos aquellos que queremos solucionar las cosas. Sólo importan los que prometen sin cumplir, interesa más el dinero, la posición social, la raza, que el amor, la paz, la solidaridad, el ayudar a quien de verdad lo necesita…
Con el paso del tiempo, los valores que importaban en esta vida han ido cambiando, confundiéndose con otros que nos han hecho volvernos como ahora somos, seres sin capacidad de raciocinio, controlados por una sociedad que nos quita el dinero, la vida, la salud, la ilusión…
Somos meras marionetas de los poderosos. No somos nada porque no podemos hacer absolutamente nada. Todos los intentos de la humanidad por mejorar se ven interrumpidos por la ineptitud, la pobreza, el hambre, las enfermedades, por todo aquello que de una forma u otra no tiene cura o no puede sobrellevarse. Pero el esfuerzo de unos pocos, aunque importante, es inocuo, no sirve de mucho si por cada buena acción que hagamos, hay otras mil malas cometiéndose en ese mismo instante.
Por lo que debemos ser fuertes por nosotros mismos, no debemos rendir cuentas a nadie más, porque al final de nuestras vidas, somos nosotros nuestros únicos jueces y verdugos. Juzgamos nuestros propios actos y morimos poco a poco al darnos cuenta de lo que hicimos… Pero eso ya no tiene solución, todo aquello que creíamos que nos hacía fuertes y poderosos, solo alimentaban la furia de ese ser que nos espera al final del camino, nuestra propia conciencia…
***
Pero en ese instante, cuando yo pude volver a coger mi guitarra, me olvidé de todos esos pensamientos que nublaban mi cabeza, solo pensaba en mí misma, en lo feliz que estaba en ese momento. Y que si la vida era complicada, lo aceptaría con una sonrisa en mi cara y seguiría luchando por todo aquello que amaba sin dejar que nada me intimidara y me hiciera abandonar mi camino hacia la tierra de los sueños cumplidos…

Fin

miércoles, 2 de mayo de 2012

Esperanzas, ilusiones y nuevas sensaciones

Un nuevo comienzo...


Los sueños y las ilusiones nacen juntos y juntos pueden formar un nuevo futuro, nuevas perspectivas y nuevos proyectos. Pero todo necesita un pequeño empujón, que a veces puede hacer que nos caigamos al suelo y nos dañemos, pero debemos levantarnos y seguir adelante para conseguirlo. Y aunque después sea muy difícil, merecerá la pena si es lo que nosotros queremos.

Por eso debemos seguir viviendo a pesar de los malos momentos. ¡Debemos seguir sonriendo! Igual que nadie se merece nuestro sufrimiento, nadie, y menos aquellos que nos lo han hecho pasar mal, se merecen la satisfacción de ver que hemos caído... Por todo ello debemos de estar felices, aunque no nos creamos capaces, por muy difícil o complicado que lo veamos...
Siempre será mejor el placer que produce una sonrisa al dolor que da una derrota...

Y lo que más nos ayuda con todo son nuestros sueños, también llamados esperanzas o ilusiones... Son los que nos ayudan a mantenernos firmes y a seguir nuestro camino, porque por muy duro que sea, nos hace imaginar que lo que hay al final, la recompensa tan esperada, merece la pena. Los sueños pueden ser sólo sueños y no llegar a cumplirse jamás o pueden convertirse en la realidad, que aunque a veces parezca dura y fuera de lugar, en ella siempre habrá un huquecito para todos esos momentos de felicidad que no sólo debemos vivir, sino de los que debemos aprender para que cuando estemos en la oscuridad, podamos recordad cómo devolver la viveza a nuestras vidas.



Y nunca, nunca jamás debemos rendirnos. Por muy mal que hagamos las cosas, por mucho daño que nos hagan o por muy difíciles que veamos las cosas, jamás debemos dar nada por perdido. Podemos intentarlo una y otra vez y no salirnos hasta que haya pasado un montón de tiempo o puede que después del cuarto o el quinto intento nos salga; incluso puede que a la primera. Pero eso no lo sabremos si no lo intentamos. Y es mejor fallar sabiendo que por lo menos quisiste conseguirlo, buscaste los medios, probaste y no lo conseguiste, a quedarte con la duda de qué habría pasado si lo hubieras intentado...


Y aunque por desgracia nada es para siempre, tendrás el recuerdo, algunos mejores que otros, pero todos igual de bellos e indispensables en tu vida. Sin ellos no serías quien eres ni podrías ser quien serás en un futuro no muy lejano. Por eso hay que disfrutar del momento, de cada sentimientos, de todas las nuevas sensaciones, porque podrían ser la última vez que las vivieras... Por eso mejor guardar un "para siempre" y sustituirlo por un "ahora". Porque tenemos que vivir en el presente, ¡en este mismo instante! No podemos dejarnos guiar por sentimientos dañinos del pasado o falsas ilusiones de futuro, no. Tenemos que vivir nuestra vida según nos dicta cada momento de ella, sin miedo, con firmeza y seguridad.



Así que por último os dejo esta maravillosa frase que resume toda esta entrada. Una frase que nos anima a seguir adelante a pesar de las vicisitudes que se interpongan en nuestro camino. Debemos vivir y dejar vivir por un mejor futuro mientras vivimos el presente que nosotros mismos hemos elegido con nuestras dudas, miedos y decisiones del pasado.

¡¡ Wake up and live !!

lunes, 23 de abril de 2012

Día del libro

Quizá uno de los mejores días de mi vida...

Hoy es el famoso día del libro. Un día muy especial para mí, escritora aficionada con delirios de grandeza. Me gustaría poder decir que sé, o más o menos conozco la historia y el por qué de esta festividad, pero no es así, por lo que tendré que decir que me he enterado hoy en la entrega de premios de un concurso de relatos cortos, el cual no gané (pero el año que viene lo volveré a intentar). Por lo que os pondré un poquito de la historia que encontré en la siguiente página: www.diadellibro.eu
El origen del día del libro se remonta a 1930. El 23 de abril de 1616 fallecían Cervantes y Shakespeare. También en un 23 de abril nacieron – o murieron – otros escritores eminentes como Maurice Druon, K. Laxness, Vladimir Nabokov, Josep Pla o Manuel Mejía Vallejo. Por este motivo, esta fecha tan simbólica para la literatura universal fue la escogida por la Conferencia General de la UNESCO para rendir un homenaje mundial al libro y sus autores, y alentar a todos, en particular a los más jóvenes, a descubrir el placer de la lectura y respetar la irreemplazable contribución de los creadores al progreso social y cultural. 
La idea original de esta celebración partió de Cataluña, del escritor valenciano Vicente Clavel Andrés,  proponiéndola a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona. Poco después, en 1930, se instaura definitivamente la fecha del 23 de abril como Día del Libro mundial, donde este día coincide con Sant Jordi (San Jorge), patrón de Cataluña y Aragón y es tradicional que los enamorados y personas queridas se intercambien una rosa y un libro.
 Después de esta pequeña introducción, procederé a "marcar" cuáles son, desde mi punto de vista, los pasos necesarios para ser un buen lector y para poder hacer honor a este gran día.

Lo que primero se necesita es un sitio tranquilo, donde puedas dejar a tu mente vagar por lugares de en sueño, maravillas creadas por nuestra imaginación y por la de los creadores de sueños, también llamado escritores.


Lo segundo que hace falta es un libro, cualquier libro. Todos ellos encierran en su interior misterios que debemos descubrir poco a poco, que tenemos que tomarnos con calma. Una buena lectura no consiste en acabarse pronto un libro, sino de disfrutar de cada pausa, cada coma, cada mundo que se crea en nuestra imaginación y convertirnos por un instante en esos personajes que tanto añoramos ser.


Lo tercero es disfruta de ese mundo que se crea en nuestra imaginación, que nos transporta a lugares que soñamos con visitar, pero que por cualquier motivo no podemos ir. Tenemos que disfrutar de cada descripción, leerla atentamente y crear ese mundo deseado en nuestra mente.


Y ahora, mi parte preferida de la lectura: convertirme en los personajes que previamente esas personas soñadoras y que nos regalan esos sueños, crean. Convertirme en una princesa que espera a su príncipe en su castillo, en la más valiente de las heroínas, en una humilde dama de la que consigue sobre ponerse a todo y convertirse en una referencia para todas las mujeres de la historia... O saber quién era ese chico olvidadizo que se enamoró de una chica que al principio pasaba de él, saber qué era lo que ese guerrero pensaba al ir a la guerra y dejar sus tierras atrás, quizá para no volverlas a ver...


Después de todos estos pasos, queda recordar lo obvio y lo que previamente ya conseguíamos: disfrutar de la lectura. No es sólo leerla bien ni transportarte a esos mundos siendo esos personajes que tanto admiras, no. La lectura también es una forma de pasar un buen rato, de divertirse y olvidarse del exterior. Es como escuchar una buena canción o pasar una tarde con tu mejor amigo... Es algo único que tenemos que apreciar.


Y podría seguir diciendo maravillas de ese arte que tanto me gusta, pero tampoco quisiera alargarme más, por lo que sólo me queda añadir, visto lo visto y dicho todo lo anterior:

Keep calm and let the game begin


Porque al fin y al cabo, en eso consiste la lectura, en calmarse y dejarse llevar por ella sin miedo, con la alegría con la que un explorador entra en una cueva en la que sabe que encontrará un gran tesoro... Eso es para mí la lectura, un tesoro que debemos cuidar, apreciar y tener siempre presente.

domingo, 22 de abril de 2012

Desempolvando mi vida... Desempolvando mi guitarra

Primera parte. . .

Una fina capa de polvo la cubría: había estado demasiado tiempo olvidada. Estaba triste, sola, sin tener un motivo por el que volver a recuperar su antigua y particular melodía. Sabía que por sí sola no podía continuar, por sí sola las cosas no eran iguales. Y echaba de menos esas manos que concienzudamente la recorrían, sacando de ella esos sonidos que a todos les hacía pararse y preguntarse qué sería esa singular y exótica melodía. También echaba de menos los sentimientos que esas manos conseguían que expresara en tan solo unos pocos minutos...
Echaba de menos en sí, todo aquello para lo que fue creada. Ahora estaba sola y necesitaba otra vez esa compañía que había estado a su lado durante años, necesitaba sentir aquello que la hacía resplandecer más que la más brillante estrella del firmamento, aquello por lo que esa chica que la tocaba vivía, aquello que llevaba en su alma y que nunca nadie conseguiría que ella borrara u olvidara.
Siempre la habían dicho que no lo dejara, que ella valía, que tenía un talento tremendo y que podría conseguir su sueño. Pero ella se volvió ciega, el dolor, el miedo y la tristeza la bloquearon, hicieron que su razón de vivir, su mayor sueño... Se fuera. Lo dejó de lado, sin mirar atrás, pero soñando con que algún día se reencontraría con esos fantasmas. Sabía que eso pasaría, pero temía ese día, temía pensar en todo aquello que eso conllevaba...
Pero para esa chica no sólo era un sueño, no sólo era música, no sólo es tocar y hacerlo bien... Para esa chica era muchísimo más, era poder expresar sus sentimientos, era la escapatoria diaria de su mundo, era aquello que la hacía sentir libre, que la acompañaba tanto en los buenos como en los malos momentos, era decir todo con muy poco... Para ella, lo era completa y absolutamente todo.
Así que, esa chica decidió volver a perseguir ese sueño, decidió que no lo dejaría porque la hubieran hecho daño, decidió que no volvería a dejar de lado aquello que la hacía olvidarse del mundo y entrar en uno del cual nadie sabía nada. Decidió que era el momento de continuar lo que un día dejó, sin miedo, solamente haciendo lo que mejor sabía: expresar sus sentimientos sin pensar en cómo lo hacía, adorando cada nota que salía de su antigua guitarra, adorando lo bien que las dos se compenetraban, queriendo volver a sentir lo que en su tiempo, el amor hacia ese instrumento y hacia la música en general producía en ella...
Esa chica supo que volvería a tocar, que volvería a coger la guitarra con las mismas ganas de antaño y que esta volvería a ser su confidente, que volvería a ser quien guardara todos sus secretos, quien por sus acordes y notas descubriría sus sentimientos, quien de por vida estaría a su lado para que ella se volviera a sentir segura. Siempre sería una simple guitarra, pero para la chica siempre sería parte de su alma.
Esta es la historia de esa chica, de esa guitarra, del afán de superación, de la alegría y la felicidad frente al dolor de una dura traición, del temor a un mundo del que no te ves partícipe, de la valentía de querer hacer lo que uno desea sin temer por lo que los demás te digan, de la verdadera amistad, de esas personas que sabes que en los malos momentos no te abandonarán… 
Esta es mi historia.

viernes, 20 de abril de 2012

Entre la realidad y la fantasía

Mi realidad y mi fantasía...

A veces es difícil distinguir entre la realidad y la fantasía, entre el mundo real y los sueños... Por eso mi vida es un constante ir y venir entre todos ellos, normal que a veces me pierda. Pero sé cómo encontrarme. Y lo más importante, sé cómo hacer que los demás me encuentren, que sepan que de verdad les quiero a mi lado...
Por eso siempre anoto todo lo que me pasa, ¿quién sabe si de ahí saldrá una bonita historia de amor o una gran aventura entre amigas?
De ahí que escriba esto, para poder ordenar mi vida, mis notas, mis historias y todo aquello que es importante para mí y sin lo cual jamás sabría vivir. Necesito plasmar tanto mis vivencias como mis sueños, temores, ilusiones... Todos ellos relatados en pequeñas novelas, algunas sin un final claro, otras acabadas extrañamente pero no por ello menos expresivas, sinceras o apasionantes.
El mundo de las palabras es algo asombroso, igual que el de los sueños, por ello ambos se juntan para redactar por mí todo lo que pienso escribir, ellos son los que guían mis pensamientos y mis manos, los que hacen posible que las fantasías se hagan realidad.
Por lo que, ya hecha la presentación, manos a la obra. Dejar que los sueños, las ilusiones, vuestros mayores deseos y esos miedo más escondidos renazcan en forma de palabras que llenarán vuestros corazones y enseñarán lecciones en algunos casos, que os ayudarán a superar cualquier situación, por complicada que sea.

 ¡Bienvenidos a mi mundo!