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domingo, 24 de septiembre de 2017

Caminando hacia el... ¿Final?




No puedo dejar de pensar...
¿Dejará mi mente de funcionar?
Y como la mía...
¿La de los demás?

Miles de mentes más.

¿Qué sabrán?
¿Por qué la vida es vida?
¿Qué hay más allá?
¿Cuál fue el inicio?
¿Cuándo será el final?

Mentes pensantes rodeadas de realidad.

 ¿Realidad?
¿Qué será?
¿Quién sabrá?
¿Por qué no hay igualdad?

Dime, ¿quién en esta vida creerá?
¿Quién el camino seguirá?
¿Quién sufrirá sin parpadear?
¿Quién mirará atrás?

¿Se acordarán de lo vivido?
¿Pensarán en el destino
o en su triste final?

Se apagarán, 
su luz morirá,
sin vida estarán,
¿así terminará?

Pero... ¿Tanta importancia se le da al final
como para vivir temiendo y sin disfrutar? 


lunes, 18 de septiembre de 2017

Aceptando la ignorancia


No sé qué es esta vida,
ni por qué estamos aquí. 
No sé si existe la salida
o si vivimos por vivir.

No sé si mi conciencia es mía,
ni si lo son los versos que escribí;
ni siquiera sé quién soy
o quién fui.

No conozco el significado, 
es algo que me queda por descubrir.
No conozco otro camino
salvo el que siento que debo seguir.

¿Quién soy, quién eres, quiénes somos?
¿Por qué estamos aquí?
¿Nos han traído, secuestrado
o simplemente tuvo que ser así?

No sé por qué te conocí,
solo sé que fue así.
No sé por qué sentí,
¿en eso consiste vivir?

Todo es tan relativo
que no me atrevo a mentir,
solo digo la verdad,
no sé qué significa existir.


 

viernes, 15 de septiembre de 2017

El peso de la realidad


Y fue buscando ese lugar, 
cuando perdí mi rumbo. 
Me alejé del camino marcado 
y fui a la deriva, dando tumbos.

Acabé en un espeso bosque, 
noche oscura y misteriosa, 
a lo lejos vislumbraba 
la silueta de una rosa.

Sus espinas relucían, 
dentro de su coraza de cristal, 
avisando, advirtiendo, 
que nadie se podía acercar.

Sus pétalos eran suaves, 
dulce olor al respirar, 
mas sus espinas imponían,
con ella no se podía jugar.

La rosa se escondía 
en el más bello rosal, 
rodeada de tinieblas, 
miedos y lágrimas.

"¿Qué te pasa, bella rosa,
 por qué no te dejas tocar? 
¿Quién te hizo tanto daño, 
por quién no paras de llorar?"

En la penumbra de la noche, 
la rosa se hizo escuchar.

"Quien aquí me encerró no fue otro, que esa, tu sociedad. 
Cuando te preguntes por qué la belleza se debe ocultar, 
entre espinas de tristeza, lágrimas y soledad, 
recuerda que no fue una persona quien la mató, 
sino el reflejo de muchas, críticas a traición. 

Cuando mires a tu alrededor, 
no observes el mundo que tus ojos ven, 
cuando pienses en culpables, no señales, mírales.
Jaulas de cristal, sonrisas falsas te regalarán, 
daño te causarán, si tu coraza no sabes alzar."

La triste rosa calló, 
y el peso de la realidad apareció. 

La culpa no es de quien lucha por sobrevivir, 
sino de quien la obligó a ocultarse, a mentir, 
a vivir en un jardín de dolor, 
protegiendo su ser y su corazón.